
Según un reciente estudio con usuarios de Estados Unidos, Italia y España, la utilización de accesos Wi-Fi para repartir y/o transmitir la conexión a Internet a nuestros dispositivos hace que en media lleguemos a desperdiciar hasta un 30% del ancho de banda.
El rendimiento medio cae de unos 6,7 Mbps cuando se utiliza una conexión Ethernet, a cerca de 4,6 Mbps si utilizamos el protocolo Wi-Fi, lo que supone alrededor de un 31,6%.
En España los resultados obtenidos son un poco inferiores descendiendo desde 5,5 Mbps a 3,9 Mbps. Y en la latencia (que de media se incrementa entre un 10 y un 20%).
Para el uso básico (navegar, emails) no debería importara esa baja velocidad, pero si queremos descargar, ver vídeos en streaming, jugar esos datos...